
Eran las 12:15 cuando el teléfono sonó en la oscuridad de la sala. Mi madre se levantó para contestar, no sé exactamente las palabras que usaron para darle esa noticia, ni siquiera se quien fue el que llamó; lo único que recuerdo es que mi mamá comenzó a llorar.
El 26 de junio de 1995 marcó la vida de mi familia. La llamada misteriosa en la madrugada fue para avisar que mi padre había fallecido. Era necesario que mamá fuera a Medicina Legal para reconocerlo. No puedo imaginar el dolor que sintió al ver el cuerpo inerte de quien había sido el amor de su vida.
Los años pasaron, y el recuerdo de mi padre comenzaba a desvanecerse. Cuando tuve un poco más de edad pregunté: “¿por qué le dispararon?” “¿por qué lo mataron?”,y nadie me contestó. Siempre tuve curiosidad por el misterio que encerraba la muerte de papá. Al cumplir 12 años, tuve el coraje necesario para enfrentar a mi mamá y exigir la verdad de quien me había engendrado.
Fue muy triste saber que Mario Lemus (mi padre) había sido un narcotraficante, coyote y además era el dueño de una casa de citas que estaba ubicada en la colonia General Arce; esa había sido la pequeña razón por la que mi madre se separó de él, eso sin contar que la engañó un sinfín de veces.
Hoy comprendo porqué mi madre no permitió que la familia Lemus tuviera contacto conmigo, simplemente lo hizo por mí, para protegerme de ellos. Porque a mi padre lo mataron en un ajuste de cuentas mi propio abuelo había dado la orden para que le quitaran la vida, todo por la ambición, por quedarse con los negocios y las propiedades. El dinero que había de por medio era suficiente motivo para eliminar a su esposa e hijos de este mundo. La vida te sorprende y más cuando estas a punto de morir por los errores de tu padre.
El 26 de junio de 1995 marcó la vida de mi familia. La llamada misteriosa en la madrugada fue para avisar que mi padre había fallecido. Era necesario que mamá fuera a Medicina Legal para reconocerlo. No puedo imaginar el dolor que sintió al ver el cuerpo inerte de quien había sido el amor de su vida.
Los años pasaron, y el recuerdo de mi padre comenzaba a desvanecerse. Cuando tuve un poco más de edad pregunté: “¿por qué le dispararon?” “¿por qué lo mataron?”,y nadie me contestó. Siempre tuve curiosidad por el misterio que encerraba la muerte de papá. Al cumplir 12 años, tuve el coraje necesario para enfrentar a mi mamá y exigir la verdad de quien me había engendrado.
Fue muy triste saber que Mario Lemus (mi padre) había sido un narcotraficante, coyote y además era el dueño de una casa de citas que estaba ubicada en la colonia General Arce; esa había sido la pequeña razón por la que mi madre se separó de él, eso sin contar que la engañó un sinfín de veces.
Hoy comprendo porqué mi madre no permitió que la familia Lemus tuviera contacto conmigo, simplemente lo hizo por mí, para protegerme de ellos. Porque a mi padre lo mataron en un ajuste de cuentas mi propio abuelo había dado la orden para que le quitaran la vida, todo por la ambición, por quedarse con los negocios y las propiedades. El dinero que había de por medio era suficiente motivo para eliminar a su esposa e hijos de este mundo. La vida te sorprende y más cuando estas a punto de morir por los errores de tu padre.

3 comentarios:
la vida no es mas que un carnaval de risas y llanto y como siempre nos da sorpresas a veces agradables en ocaciones muy triste , simplemente tenemos q afrontarlas de la mejor manera posible y seguir adelante jamas detenernos
dEvil
Hola! me gusto mucho tu texto. Y sabes me hiciste pensar que nuestros padres la maroía de veces nos protejen mucho, pero es porque nos aman. Te quiero mucho!
Me gusta mucho su forma de escribir, y en cuanto a su experiencia, tiene que ser fuerte así como lo fue su madre. Trate de perdonar a su padre, todos somos humanos y cometemos errores. Ánimo
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