
¡Marica, no te me acerques!, ¡Lo gay se pasa!, ¡Protejan a los niños, los pueden contagiar! Por increíble que parezca hay personas que padecen de homofobia, irónicamente se instala dentro de la misma comunidad gay. El rechazo no es explícito ni está encaminado directamente a la discriminación, pero sí al rechazo de estereotipos, conductas y hasta formas de pensar.
De acuerdo con la Real Academia Española, discriminar es dar un trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos y sexuales. La homofobia es, efectivamente, un tipo de discriminación que se deriva de las actitudes que una persona tiene con respecto a una orientación sexual que no es la heterosexual.
Todo ser humano tiene derecho de explorar su sexualidad. En la actualidad, no es algo que pueda presentarse abiertamente en la calle o en algún otro espacio público, particularmente en nuestro país, donde la homosexualidad se ha convertido en algo “políticamente incorrecto”, y despierta la desaprobación y rechazo de la iglesia y de quienes se rigen por las buenas costumbres y lo tradicional.
No entiendo ni comparto que en nuestra sociedad se discrimine a una persona por su preferencia sexual. Los homosexuales, lesbianas y travestis tienen los mismos derechos como salvadoreños. En nuestro país, 7 de cada 10 personas no toleran a los gay. Los homosexuales sufren un maltrato físico y psicológico de parte de nuestra sociedad machista. Todos debemos expresar nuestra sexualidad libremente, siempre y cuando, no dañemos la integridad moral.
Los medios de comunicación influyen en crear una mala imagen de los homosexuales. En las películas, programas radiales y en series de televisión se nos muestra un estereotipo de la comunidad gay.
La experiencia de Mónica Taher, directora del Programa para la Gente de Color del grupo Gay & Lesbian Alliance Against Defamation (GLAAD) de los Estados Unidos y cuya misión es vigilar y asegurar que la representación de la comunidad gay no sea violentada, es una claro ejemplo del maltrato y discriminación que sufren los homosexuales.
Mónica cuenta que por el hecho de ser lesbiana, padeció muchísima discriminación durante su juventud en El Salvador. Pero describe que los actos contra ella no fueron su primera experiencia personal a la homofobia. Ella recuerda que había oído términos ofensivos por la radio y la televisión, y que creció teniendo dificultad con su orientación sexual viendo la manera sensacionalista en que los medios demonizaba la gente
En muchos países de América Latina, la comunidad gay ha vivido experiencias semejantes. El uso de palabras ofensivas para referirse a las personas homosexuales siguen siendo expresadas y aceptadas dentro de la vida cotidiana, inclusive en la televisión y el cine.
Todos tenemos el derecho de elegir nuestras preferencias sexuales, debemos aceptar a los demás tal como son; porque la homosexualidad no es una enfermedad, la homofobia sí.

3 comentarios:
Me cae muy mal la gente que critica a los demás sin ver sus propias imperfecciones. Nadie es lo suficientemente santo para decir a los otros cómo deben comportarse. Vive y deja vivir. Eso es lo que deberían hacer.
Hola!
Sabes a mi tampoco me gusta que descriminen a las personas solo por su orientación sexual, ya que deberían de dejar vivir.
Trabaje un poco con chicas lesbianas y la verdad ellas sufren bastante por la discriminación que hacen hasta en sus propias familias.
Bueno fue un gusto! Sigue escribiendo...Bye!
hola amiga. tienes toda la razon en este texto. solo Dios pude juzgar y nisiquiera él lo hace. tkm. cidate.
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